-En la encuesta se reflejan los siguientes porcentajes, sobre un total de 12.577 chicos de capital y gran buenos aires
*66% GARCHAR
*21% CURTIR
*9% COJER
*4% "DAR MURRA"
El Indio Solari, decidió romper el silencio, y eligió a la revista Odiables®, porque es el medio que mas confianza inspira en las personalidades, para desatarse y poder hablar a calzón quitado, sabiendo que sus declaraciones jamás serán sacadas de contexto, ya que somos el medio menos amarillista del país.Llegamos a la casa del indio a la tardecita, lo encontramos regando los malvones con sus clásicos lentes oscuros y luciendo su calva sin afeitar al estilo “Krusty the Clown”.Nos llevó al fondo del quincho y nos preparamos para empezar la entrevista, sentados en unas mecedoras de Mimbre, mientras veíamos corretear a unos pollos, que está criando hace unos años en su pequeño gallinero.


La noche de Buenos Aires esta llena de lugares, que nos brindan distintas propuestas para divertirnos, lástima que esa diversión que buscan los jóvenes no está a disposición de todos por igual.Nos fuimos con el equipo de producción del Staff de odiables al barrio de liniers, en el oeste de capital federal y llegamos al boliche Mágico Boliviano.Parados frente a las marquesinas luminosas pitadas en colores fluorescentes anunciando a grupos de cumbia de todo el MERCOSUR, notamos un factor peculiar y repetitivo; pues a ese lugar solo entra gente de la colectividad boliviana, con sus enormes zapatillas blancas de la marca Fila, sus camperas de jeans, el pelo engominado y un elevado nivel etílico en sus venas.Decidimos adentrarnos en el sub.-mundo de la noche que envuelve a los lugares de música tropical y a pocas cuadras del lugar conocimos a Felicitas. Felicitas es estudiante de ciencias de la comunicación en la UCA, tiene 19 años, es rubia, trabaja en la agencia de Dotto models y vive en barrio Parque.Sin embargo Felicitas estaba ofuscada y con una gran desilusión, al parecer cometió el error de tener como gusto musical a la cumbia; y al llegar a la puerta de “Mágico Boliviano”, se dió cuenta que formaba parte del grupo de las chicas de su edad y carácter socioeconómico que reciben un gran rechazo en ese tipo de lugares, y así Felicitas esa noche fue una victima más de la discriminación que reciben tantos jóvenes.Al poco tiempo escuchamos una fuerte discusión el la puerta del boliche, se trataba de Nazareno, otro chico al que se le negaba el ingreso al local bailable junto a sus amigos que aguardaban por él dentro de su 206 cavriolet mientras escuchaban Chill-out.Le preguntamos a Naza porque no lo dejaban entrar; y nos dijo lo siguiente:

